Las algas para mi son un gran misterio. Me imagino que los primeros en incluir estos vegetales en su dieta fueron habitantes de islas donde el alimento escaseaba y vieron en ellas una gran fuente de nutrientes. Sin embargo no dejo de recordar el libro de "20.000 leguas de viaje submarino" cuando el Capitán Nemo comienza a explicar a el biólogo Pierre Aronnax como se alimenta la tripulación del Nautilus. Incluso hoy, sigo fascinada por la mente visionaria de Verne.
15 de abril de 2012
11 de abril de 2012
Pastel de espinacas y tofu
Si algo echo de menos en la dieta es el queso, como dice Heva, soy ratona. Tengo que decir, en mi contra, que de vez en cuando caigo en la tentación de comer un trozo de pizza recién horneada, de hecho hace unas semanas tuve la tentación 3 veces en la misma semana, y la lié. He estado con la garganta y la faringe muy irritada, parecía que me había comido un estropajo, y es entonces cuando me prometo a mi misma no volver a probarlo. Se que lo voy a conseguir, pero no es nada fácil preparar pizza, sandwich o lasaña y no catarlo.
8 de abril de 2012
Leche de avena {Tortitas}
La verdad es que cuando tuve que retirar los lacteos de mi
dieta, lo que más me preocupó fue el
queso y los yogures, la leche no la tomaba desde hacía tiempo. Pensé que no la
iba a echar de menos, sin embargo con el paso del tiempo me di cuenta que si que
la tomaba en ciertas preparaciones.
No soy de preparar demasiados dulces, pero una vez al mes,
más o menos me gusta preparar tortitas para desayunar. Es una tradición
arraigada en mi familia desde que era pequeña y que me gusta que perdure,
además es el único dulce que le gusta a mi hijo el mayor, el único problema que
lleva un vaso de leche.
Así que me vi en la necesidad de indagar y encontrar un
sustituto que fuese digno de la receta familiar. En un principio pensé en la de
soja, pero el sabor era muy fuerte (para mi gusto), me recomendaron la de avena
y la de arroz, creo que cualquiera de las dos habría ido bien, sin embargo la
de avena me pareció más apropiada. Lo que pasaba es que usaba un vaso y el
resto se estropeaba en la nevera.
Cuando Eco-Salim me envió las muestras de avena integral no
dude ni un momento que iba a hacer con ella, leche de avena en pequeñas proporciones.
Así que estos días en los que me apetecía tener algún desayuno un poco más
relajado, decidí hacerla una tarde para así poder hacer las tortitas a la
mañana siguiente y fue todo un éxito. No solo porque la leche salió estupenda,
sino porque luego aprovechamos la avena para hacer un entrante en la comida con
unas verduras salteadas. La avena no necesita tanto tiempo para cocerse, pero
aún así estaba bastante rica, quizás la próxima vez la incorpore a algún puré.
Para hacer la leche os dejo la proporción, yo hice la mitad
y salió medio litro más o menos.
Leche de avena
15 tazas de agua
1 de avena integral Eco-Salim
*Puedes añadir extracto de vainilla y un chorrito de aceite
vegetal sin refinar para añadirle ácido grasos, yo no lo hice porque para la
receta no lo necesitaba.
Poner a cocer el agua y una vez que empieza a hevir añadir
la avena y dejar cocer durante 1 hora a
fuego medio. Lo pasamos por un colador y lista para tomar.
Fuente: Enbuenasmanos
Tortitas
2 huevos*
1 vaso de leche de avena*
1 pizca de sal
3 cucharaditas de azúcar
1 cucharada de aceite de oliva*
1 sobre de “levadura”
200 grs de harina*
Se pasa por la minipimer y ya tenemos la masa lista. Untar
la sartén con aceite de oliva y verter un pequeña cantidad de masa en ella
cuando esté caliente. Cuando la tortita esté llena de puntitos o burbujas es el
momento de darle la vuelta. Así hasta que se acaba. Se sirven con fruta fresca
picada, con mermelada, apple cider y en mi caso tengo una especial debilidad
por el sirope de arce.
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